Subsistemas dentro de la familia

Subsistemas de la familia

El sistema familiar se diferencia y desempeña sus funciones a través de sus «subsistemas». Los individuos son subsistemas en el interior de una familia. Las díadas, como puede ser la de marido-mujer, madre-hijo o hermano-hermana, pueden ser consideradas rotundamente subsistemas.

Cada individuo pertenece a diferentes subsistemas en los que posee diferentes niveles de poder y en los que aprende habilidades diferenciadas.

imagen curso educador familiar

Describamos los tres subsistemas:

a) El «subsistema conyugal» (matrimonio): Se constituye cuando dos adultos de sexo diferente se unen con la intención expresa de constituir una familia. La pareja debe desarrollar pautas, modelos, prototipos, en los que cada esposo apuntala la acción del otro en muchas áreas. Deberán ceder parte de su individualidad para lograr un sentido de pertenencia.

b) El «subsistema parental» (padres): Se constituye al nacer el primer hijo. El funcionamiento eficaz requiere que los padres y los hijos acepten el hecho de que el uso diferenciado de autoridad constituye un ingrediente necesario del subsistema parental. Ello se convierte en un laboratorio de formación social, para los niños, que necesitan saber cómo negociar en situaciones de poder desigual.

c) El «subsistema fraterno» (hermanos): Es el primer laboratorio social en el que los niños pueden experimentar relaciones con sus iguales. En el mundo fraterno, los niños aprenden a negociar, cooperar y competir.

Algunos de los aspectos esenciales a tener en cuenta para estudiar la estructura familiar son: los límites, las reglas y los mitos familiares, de cada uno de los subsistemas descritos:

A) Límites de los subsistemas:

Los «límites» de un subsistema están compuestos por las reglas y criterios que definen quiénes participan y de qué manera.

La función de los límites reside en proteger la diferenciación del sistema y aquellas incompatibilidades que puedan surgir dentro del mismo.

Así, por ejemplo, cuando la madre (M) le dice a su hijo mayor (H): «No eres el padre de tu hermano; si anda en bicicleta por la calle, dímelo y yo lo haré volver, pero no vuelvas a gritarle», el límite del subsistema parental queda definido y determinado de forma clara (es la madre la que va a ejercer la función ejecutiva: «yo lo haré volver»).

Si el subsistema parental incluye un hijo en «rol parental» (HP), el límite queda definido por la madre; por ejemplo, al decir al niño: «Hasta que vuelva del almacén, Ana se ocupa de todo»:

Para que el funcionamiento familiar sea adecuado, los límites de los subsistemas deben ser claros, despejados de todo tipo de confusión, que pueda ocasionar un problema en el funcionamiento familiar; por ello la claridad de los límites en el interior de una familia constituye un parámetro útil para la evaluación de su funcionamiento y de su actividad diaria. Deben definirse con suficiente precisión como para permitir a los miembros de los subsistemas el desarrollo de sus funciones sin interferencias indebidas, pero también deben permitir el contacto entre los miembros del subsistema y los otros.

Es posible considerar a todas las familias como pertenecientes a algún punto situado entre un continuo cuyos polos son los dos extremos de «límites difusos», por un lado, y de «límites rígidos», por el otro. La mayor parte de las familias se incluyen dentro del amplio espectro normal.

La familia con límites difusos recibe el nombre de «familia aglutinada»; la familia con predominio de límites rígidos se llamará «familia desligada».

Los miembros de familias aglutinadas (límites difusos) pueden verse perjudicados en el sentido de que el exaltado sentido de pertenencia que poseen requiere abandono de la autonomía. La conducta de un miembro de la familia afecta de inmediato a los otros y el stress individual repercute intensamente a través de los límites y produce un rápido eco en otros subsistemas. Así pues, la familia aglutinada responde a toda variación en relación con lo habitual con una excesiva rapidez e intensidad.

Los miembros de familias desligadas (límites rígidos) pueden funcionar de forma autónoma, pero poseen un desmedido sentido de independencia y de liberación, al mismo tiempo que carecen de sentimientos de lealtad y pertenencia y, de requerir ayuda mutua cuando la necesitan. Estas familias toleran una amplia gama de variaciones individuales entre sus miembros. El stress que afecta a uno de sus miembros no atraviesa los límites inadecuadamente rígidos.

Así vemos que la familia desligada tiende a no responder cuando es necesario hacerlo. Por tanto, las operaciones en los extremos del continuo señalan áreas de posible patología. El educador familiar  debe operar como un delineador de límites, que clarifique los límites difusos y abra los límites excesivamente rígidos, para llegar a establecer límites lo más claros posible.B) Reglas familiares:

Como definición de Reglas: «son formulaciones hipotéticas elaboradas por un observador para explicar la conducta observable de la familia» (Jackson).

En la familia que comienza no hay reglas establecidas. Cada miembro componente de la misma aportará, a lo sumo, sus propias experiencias y sus propios modelos de intercomunicación según los esquemas aprendidos o elaborados en el sistema familiar de origen; pero esto no bastará para todo lo que ahora han de ir estructurando.

Este conjunto de reglas o leyes con que se va construyendo el sistema familiar a lo largo del tiempo y a través de inevitables reajustes por tanteo y error, es semejante al programa de un calculador. En la familia puede ser observado tal funcionamiento en términos de aquí y ahora. El descubrimiento de las reglas que rigen la vida de un sistema familiar es obra que requiere una larga y cuidadosa observación, semejante a la que tendría que poner en práctica el desconocedor del juego del ajedrez, por ejemplo, que tratase de ver cuáles son las reglas que ponen en practica dos jugadores a lo largo de una partida.

Podemos nombrar tres categorías de reglas:

a) Reglas reconocidas (rr): son reglas que se han establecido explícitamente y de manera directa y abierta. Comprenden acuerdos en distintas áreas, tales como normas de convivencia, asignación de tareas, responsabilidad de ciertos papeles, expresión de necesidades personales, etc.

b) Reglas implícitas (ri): estas reglas constituyen funcionamientos sobreentendidos acerca de los cuales la familia no tiene necesidad de hablar de modo explícito. Se dan en la dinámica de la familia, aunque no se haya verbalizado o dialogado sobre ello.

c) Reglas secretas (rs): estas son las más difíciles de descubrir al estudiar una familia. Son modos de obrar con los que un miembro, por ejemplo, bloquea las acciones de otro miembro; son actos que tienden a desencadenar actitudes deseadas por quien manipula el resorte que los provoca. Así, por ejemplo, en una familia, la regla secreta establece que una conducta dé autonomía e independencia en la hija, vaya seguida por una queja psicosomática de la madre y esto conlleve una mayor implicación del padre en la casa.

C) Mitos familiares:

Como definición de mito familiar podemos señalar que es «un número de creencias bien sistematizadas-y compartidas por todos los miembros de la familia respecto de sus roles mutuos y de la naturaleza de su relación» (Ferreira).

Estos mitos familiares contienen muchas de las reglas secretas de la relación; reglas que se mantienen ocultas, sumergidas principalmente en las rutinas del hogar.

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